Retomo mi post de las lamentaciones para contaros que, tras mi incursión en los ordenadores, decidí volver a tratar de encontrar el despacho de mi coordinador, porque de acuerdo con la web, la tutoría empezaba a esa hora. Llegué al edificio y fui donde recordaba que estaba el despacho, pero esta vez –y dado el fracaso anterior- fijándome en los carteles de todos los despachos a la búsqueda de mi querido “Jukka Laari”. Llegué al final del pasillo con las manos vacías, así que decidí comprobar el pasillo de en frente, con la misma suerte y tras una segunda vuelta (a estas alturas la mujer de la limpieza ya se debía pensar que era gilipollas) decidí ir a mirar en los siguientes pisos (que sí, son de distintas carreras, pero quien sabe…). Otro pasillo, y otro más, y otro piso con dos pasillos exactamente igual de vacíos del hombre que me iba a solucionar mis quebraderos de cabeza. Así que decidí ir a hablar con Kirsi, una señora muy maja a la que había quedado en enviar estas semanas un trabajo de sociología de la cultura por el que obtendría los cinco créditos que me faltan del semestre pasado. Cual no fue mi sorpresa cuando me vi de nuevo en el tercer piso, tras haber realizado exactamente el mismo recorrido que con Jukka: buscar primero en su despacho, luego en los dos pasillos de sociología, etc, etc, etc. Los dos profesores que tenía de referencia habían desaparecido como por arte de magia.
Cuando ya estaba al borde de la desesperación apareció mi querida profesora de globalización, que reaccionó con un bufido a mi grito de socorro y me mandó a un corcho –en finlandés claro- en el que estaban supuestamente los nombres de los profesores y sus despachos. ¡Encontré a ambos! Me apunté los números de los despachos, dispuesta a no repetir lo mismo por tercera vez, y me fui directa a mi encuentro con los estimados profesores. Obviamente no soy tan gilipollas, y los despachos que recordaba suyos ERAN suyos. Hasta hace un mes, claro. Una mujer agradable que ocupaba el despacho de Jukka me contó que ambos habían dejado la universidad (si, la del trabajo también) y me dio el nombre del nuevo coordinador (obviamente en la página para erasmus para qué actualizar un dato de tan poca importancia). Por tercera vez, pues, recorrí el mismo pasillo, ahora en busca del nuevo coordinador, y esta vez sí que encontré el despacho (eso sí, era el último del segundo pasillo) pero, ¡ah! Él no estaba allí así que apunté el nombre y mientras apuntaba el contenido de un post-it en finlandés para preguntarle luego a alguien qué coño quería decir aquel señor con eso, alguien carraspeó a mí espalda: sí, el coordinador. Entre los nervios de haber sido descubierta copiando un post-it seguramente insustancial y de tener frente a frente al coordinador de carne y hueso, me aturullé y hablé un inglés penoso, él, muy serio, me dijo que se iba a comer y que volviese en una hora, así que nada, otra hora haciendo tiempo… para al final culminar el encuentro con un maravilloso panorama: en efecto, no hay cursos en inglés de sociología, tampoco los va a haber. Me dijo algo así como búscate la vida en otras facultades y finalmente llegamos al acuerdo de intentar presentarme por libre estudiando un número de libros (3 x examen) a varias asignaturas (esto no es tan fácil y aún está por ver, tengo que ir hablando con los profesores uno a uno para acordar fechas y demás porque se me solapan los exámenes, además de ser una matada del 13). Una de estas asignaturas, por cierto, será sociología de la cultura, porque de buenas maneras me dijeron que el trabajo que llevo un mes preparando me lo meta por donde me quepa, que la tipa no dijo nada y como sólo teníamos “acuerdo verbal”… pues a joderse.
Cuando alguno de los profesores me conteste a algo os seguiré contando, por ahora sigo sin créditos asegurados, y con una perspectiva un tanto chusca… porque como me tenga que leer unos 20 libros en unas 13 semanas me puede dar un telele. Y del hueco que va a quedar entre esto y el curro para mi vida social… mejor no hablar.
Que grande…
Ya sabía yo que esto de los erasmus tenía uqe tener truco. Hacía tiempo que no me reia yo tanto con las desgracias ajenas(bueno solo con las de Gallardón)
Nada niña paciencia y a cuidarse de las heladas.
Comentario por Pumuki — Enero 18, 2008 @ 4:30 pm
:S
ánimo nana
Comentario por paloma — Enero 19, 2008 @ 8:05 pm
joooder, pero q les pasa?? se les va.. eh?! bueno.. paciencia y buen humor.. como dicen los franceses: contre mauvaise fortune bon coeur..
sabes q te adoro no?? recibiste mi mensaje??
un besazo!!
Comentario por sol — Enero 20, 2008 @ 8:44 am
Hola Sara. Tocas a libro y cuarto por semana ¿lo sabías? pues ya puedes espabilarte. Me imagino que no los tendrás que leer en finés, así que no te quejes. Te veo por los pasillos, sola, sin conocer el idioma, con la nieve alrededor, … en fin, qué falta de organización ¿no? Cómo no te avisan…
Besos
Comentario por tita ángela — Enero 20, 2008 @ 5:10 pm
aaaay, como echo yo de menos mi familia, siempre ahí, dispuesta a enseñarte que las cosas pueden ir peor. Los libros son en inglés, sí, así que no me quejaré. Qué tal por monterozas? algún atraco más? Nuevos vecinos con tigres o leones? Qué tal el nuevo blog de física?
besos
Comentario por poreltrigo — Enero 20, 2008 @ 5:21 pm
PERO COMO ES POSIBLE QUE POR FIN TITA ANGELA HAYA ENCONTRADO EL RINCÓN DE LA PAJA!!!!!!!! JE JE ÁNIMO SARA QUE TÚ PUEDES CON ESO Y CON MÁS. BESOS.
Comentario por TITA BEGO — Enero 20, 2008 @ 6:18 pm